Encuentro para la recuperación de los eventos

Ayer nuestra Escuela Superior de Hostelería fue una de las anfitrionas de la celebración del “Encuentro para la recuperación de los eventos” que tan acertadamente han propuesto su realización Sevilla Convention Bureau y el Club Cámara Antares.

Nuestra institución siempre quiere estar con las empresas que han sufrido los reveses de la pandemia y poder contribuir a través de la formación y los espacios de los que disponemos a la recuperación del sector de los eventos que tan importante es para nuestra ciudad de Sevilla.

Más de cuarenta empresas pudieron disfrutar de las vistas únicas que disponemos en el Pabellón de la Navegación además de dos tapas elaboradas y servidas por los alumnos que son el futuro del sector.

Excursión a Ron Montero

Nuestros alumnos viajaron hasta Granada para visitar las bodegas Ron Montero una empresa familiar fundada en 1963 por Francisco Montero. Se definen a sí mismos como raros y se caracterizan por hacer un ron dorado de máxima calidad  con la mejor materia prima, al método tradicional y, sobre todo, sin tener prisa por venderlo. Un ron cocinado a fuego lento

Los alumnos deben salir de las aulas y conocer nuevos entornos, nuevas empresas y productos y dónde se producen y elaboran para su mejor desarrollo profesional.

La jornada se desarrolló en Granada dónde visitaron, en primer lugar, el Museo Preindustrial de la caña de azúcar en el que aprendieron  los procesos de fabricación del azúcar en la época preindustrial, desde la llegada de la caña de azúcar y su expansión, pasando por su recogida, molienda y prensado, hasta las cocinas, el refino y las salas de las formas, dónde se obtenían los panes de azúcar.

A las 14.00 disfrutaron de un espectacular almuerzo en el restaurante La Kisquilla de Motril en el que todo estuvo maridado con los Ron Montero

Finalmente visitaron la bodega, la única visitable de Europa, pudiendo degustar sus rones y aprender sobre el proceso de elaboración que les ha hecho ganar un reconocimiento mundial. Realizaron una visita guiada y una cata comparativa.

Francisco Medinilla

Francisco Medinilla, Maitre en Ramon Freixa, nos cuenta su trayectoria tras salir de la Escuela.

¿Cómo se ha desarrollado tu andadura profesional desde que saliste de la Escuela?

Desde el momento que salí de la escuela se me empezaron a abrir muchas puertas en el mundo laboral, gracias al CV que puedes llegar a crear en la ESHS debido a las prácticas tan buenas que podemos realizar y a la formación dentro de la misma escuela. Mi andadura profesional justamente nada más salir se debía decantar entre trabajar junto a Dani García en una nueva apertura que tenía en esa época o empezar el proyecto en el que aún estoy sumergido en Madrid de la mano de Ramón Freixa, chef con dos estrellas michelín, esta segunda oferta me llego gracias a la bolsa de empleo que hoy día tiene la escuela. Me decanté por la segunda y llevo con ellos desde que salí de la escuela creciendo en la empresa tanto personal como profesionalmente.

¿Dónde trabajas actualmente y qué cargo desempeñas?
Actualmente soy el Mâitre (Jefe de sala) de Ramón Freixa en Madrid. Llevo toda la organización del equipo, intentando siempre dar un servicio de dos estrellas Michelin, así como todo el tema administrativo que puede tener un departamento como un restaurante dentro de una cadena de Hotel. Intentando siempre estar al nivel de lo que es este gran restaurante.

¿Qué importancia le das a la formación en sala que has tenido en la Escuela y qué te hizo tomar la decisión de comenzar a estudiar Hostelería?
Creo, y hablo desde mi pensamiento, después de coincidir aquí en Ramón Freixa con muchos alumnos en prácticas de otras escuelas, es que nuestra escuela hace que los alumnos que se incorporan al mundo laboral salgan muy formados para poder entrar en el mundo de la restauración al mejor nivel que he podido ver en mucho tiempo.
La decisión de estudiar hostelería viene desde hace mucho tiempo ya que desde joven siempre me he dedicado a este mundo, lo único que me faltaba era formación y a día de hoy creo que me formé en el mejor sitio posible, en ESHS, ya que esto fue un antes y un después en mi carrera.

¿Qué te ha enseñado la etapa pandemia Covid-19 que a día de hoy seguimos viviendo y cómo crees que ha cambiado el sector turístico y hostelero? ¿Qué conclusión positiva crees que debemos sacar de toda esta experiencia que ha golpeado tanto nuestro sector?
Creo que lo más importante que nos ha podido enseñar es que nuestro sector es uno de los pulmones de España y su economía, que nosotros como profesionales de la hostelería podemos adaptarnos a nuevos métodos de trabajo y creo que el tipo de cliente que ahora viene a este tipo de negocios es completamente diferente ya que por el tema de restricciones trabajamos más con el cliente nacional y mucho menos con el extranjero.
La conclusión positiva que yo saco de todo esto es que nosotros dentro de nuestro sector siempre somos capaces de reinventarnos y tirar hacia delante y que si estamos bien formados y preparados ahora con tantas restricciones, cuando los confinamientos acaben debemos estar los primeros en la parrilla de salida (hablando en comparativa con otros restaurantes) para poder ser los mejores en oferta gastronómica y atraer a los clientes a nuestro negocio.

¿Cómo crees que ha influido tu paso por la escuela el desarrollo de tu carrera profesional?
La Escuela es principalmente el salto que necesita cualquier persona para incorporarse a este mundo en el que existe tanta competencia, independientemente de la edad, creo sinceramente que la escuela es el mejor paso para alguien que esté interesado en aprender todos los aspectos que se han de manejar en una sala, así como un protocolo en sala que gracias ,entre otros, a Javier Aguiar somos capaces de aprender los alumnos. Es cierto que a día de hoy si estoy donde estoy es gracias a la escuela, se lo debo todo ya que me han ayudado a dar un salto gigante en mi carrera y gracias en parte a todos esos profesionales que están trabajando y sacando lo mejor de cada alumno.

¿Qué recuerdas de la Escuela? ¿cómo recuerdas esos años con nosotros?
Recuerdo unos comienzos en los que principalmente se miraba mucho por el protocolo, la forma de comunicación con los clientes, la inteligencia emocional llevada al cliente y poder entenderlo, ver sus necesidades cuando venían a comer, intentar siempre hacer sentir a la gente como en casa.
Me quedo a nivel personal con dos personas que creo que me han ayudado mucho en mi formación en la escuela y han corregido y pulido mi forma de trabajar que son Javier Aguiar y Javier Velázquez, ellos confiaron mucho en mí y se lo tengo que agradecer.
También creo que existen grandes profesionales a la hora de la formación académica en la escuela ya que aún recuerdo las clases con Antonio Borrego de gestión que tanto sufríamos y que al final cuando sales de allí te das cuenta que tanto te ayudan.
Hoy día en Madrid me doy cuenta que si alguien me pregunta que donde me he formado puedo decir con la boca abierta que ha sido en una de las mejores escuelas de hostelerías que tenemos en España sin ninguna duda.

¿Cuáles son tus planes a futuro? 
En principio quiero seguir creciendo como Jefe de sala en Ramón Freixa y poder transmitir a mis trabajadores todo lo que la Escuela me enseño en su día. No suelo pensar a largo plazo…
Por otra parte me gustaría seguir formándome y siempre he pensado en poder hacer un Master con la escuela ya que me gustaría seguir abriendo puertas dentro de este sector, sé que algún día volveré a la que fue mi casa a seguir con mi formación.